Vidas sobre ruedas

Lunes 19 de Diciembre de 2016
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santuario

En ocasiones cuando un animal pierde una extremidad, su movilidad o simplemente tiene limitaciones físicas, lo primero para muchas personas es pensar en la eutanasia, pero, ¿si los humanos podemos disponer de prótesis, porque no también los animales no humanos?

La realidad de los animales con limitaciones físicas es dura. Cierto es que tienen que disponer de cuidados especiales para cubrir sus necesidades: en el caso de animales parapléjicos hay que tener cuidado en la prevención de formación de posibles heridas en las patas cuando se arrastran, cuidarles la piel para evitar que se forman escaras, etc…pero, hay maneras de ayudarlos y construir con ellos nuevas experiencias positivas y enriquecedoras.

Actualmente, gracias a la creación de prótesis, sillas de ruedas, y todo tipo de artículos para la rehabilitación podemos mejorar la vida de los animales que sufren estos problemas. Por supuesto, hay que tener en cuenta todos los aspectos que rodean la vida del individuo y hay que atender a las propias características físicas y anatómicas de cada animal para poder construir una prótesis que se adapte a ellos. Lo más importante y quizás lo más difícil es atender a todos los aspectos que puedan facilitar la vida de los animales no humanos y que no le causen un mayor perjuicio. Aun así, desde el ámbito veterinario y científico han nacido iniciativas para investigar y ayudar a los animales con limitaciones físicas. En 2007, Martin Kaufmann fundó Orthopets, empresa dedicada a la creación de prótesis para los animales; junto con un equipo de veterinarios, decidieron realizar investigaciones en el campo de la ortopedia veterinaria para conseguir mejoras y nuevos materiales a disposición de los animales que lo necesiten, adaptándose, por supuesto, a sus necesidades.

En España, Ortocanis nació con la intención de poner la tecnología a la disposición de animales con problemas de movilidad. En su catálogo podemos encontrar una amplia gama de artículos desde sillas de ruedas, arneses, férulas ortopédicas, colchones ortopédicos, prótesis, etc. Ángeles caídos sobre ruedas, haciéndose eco de los elevados costes económicos que suponen estos artilugios para animales no humanos, y atendiendo a las propias necesidades y características de los animales, se dedica a la fabricación de sillas de ruedas de manera solidaria.

Ahora bien, ¿cómo es la vida de los animales que viven con prótesis y sillas de ruedas? Está claro que estos animales necesitan cuidados especiales, pero ayudándoles pueden tener una vida con experiencias positivas. Los ejemplos más claros los vemos entre los animales que tenemos más cerca de nosotras: perros y gatos. Así, encontramos como la protectora Bichos Raros da cobijo no solo a animales abandonados, sino que se encarga de ayudar a animales que necesitan cuidados especiales y entre ellos están los animales con discapacidades físicas que siendo atendidos y cubriendo sus necesidades (curas, colocación correcta de sus prótesis o sillas de ruedas, etc.) pueden disfrutar de sus vidas.

BichosRaros

No sólo perros y gatos tienen estas necesidades especiales: si echamos un vistazo a los Santuarios, encontramos que muchos animales que provienen de diferentes explotaciones, sufren a día de hoy limitaciones físicas fruto de un pasado de maltrato. Es el caso de Patri, una cerda rescatada de la industria cárnica que vive en el Santuario Gaia. La madre de Patri aplastó su pequeño cuerpo al intentar moverse dentro de la jaula de cría donde se encontraban ambas (jaulas estrechas, en las que las cerdas apenas pueden sentarse o moverse); como consecuencia y a pesar de numerosas pruebas y tratamientos, Patricia perdió la movilidad de sus patas traseras. Sin embargo, Patricia puede disfrutar plenamente de su vida gracias a una silla de ruedas adaptada a su peso y tamaño.

En el santuario Valle Encantado también intentar cubrir las necesidades de un animal que vive con una prótesis: el burro Dani. Dani fue rescatado por el Valle Encantado con una dolencia de nacimiento que había deformado sus patas y provocado heridas que no podían ser curadas; produciéndose finalmente, la amputación de una de sus patas. Debido a que los équidos tienen los huesos blandos sería muy doloroso soportar el peso tan solo en tres patas, por lo que Dani vive ahora con una prótesis que tiene que cambiarse y adaptarse a su tamaño y peso. Dani puede caminar, correr y desenvolverse tranquilamente gracias a la prótesis colocada en su pata.

ValleEncantado

Ellos son solo dos ejemplos que permiten afirmar que los animales pueden seguir disfrutando de sus vidas, aunque tengan algún tipo de limitación física. No obstante, ellos no son los únicos; desde Vita, os animamos a visitar las páginas webs de los distintos santuarios y a conocer por vosotras mismas las historias de estos animales que gracias a una segunda oportunidad y a la ayuda de una prótesis o silla de ruedas, pueden disfrutar de sus vidas. También aplaudimos aquellas iniciativas que investigan, idean y construyen nuevas tecnologías y artilugios para conseguir un mundo mejor para los animales.