So long

Viernes 18 de Noviembre de 2016
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So Long

Hay pocas cosas que importan. Que realmente importan. Casi todo lo demás nos arroja, cargados de desesperanza, a un errático, rutinario y ensordecedor trayecto que acabará, seguro, raro. Y muy lejos.

Pocas cosas que nos salvan de la indiferencia que nuestras realidades, tan amorfas, provocan en los ánimos cuando van cayendo los años. El examen final de tus propios suburbios, tus extranjeros, tus futuros, hace que el camino vaya doliendo despacio, gastando, exprimiendo, extorsionando.

De ahí lo fundamental de transformar el tránsito. De eliminar las distancias. De retorcer la tristeza. De integrar en todas las historias una adecuada revisión de la melancolía que permita mantener el bloqueo que contiene a las ganas de escaparse. Y, sin abandonarnos, acoger entre las palabras al gigantesco monstruo que espera dentro de todos los armarios.

Querer terminar con prisa, pero sin olvidar lo que para los demás es urgente o importante… es arte. La habilidad de transmisión es ceremonia. Contagiarlo, y entregarlo para que todos los demás lo lo incorporen a sus circunstancias es, sencillamente, verdad. A veces más incómoda, a veces menos adhesiva, pero siempre profunda, transparente y espesa verdad.

Entré de los últimos en sus ejemplares ejercicios de decencia poética, política e histórica, cuando ya rondaba por las afueras de sus finales. Y me instalé en su silencio para descansar de que todo cambie. Y me apropié de su humor para optimizar mis miedos. Y aprendí de su capacidad de trascendencia que lo importante permanece, aunque todo desaparezca.

Leonard Cohen 1934 - 2016