Purina no quiere a los animales ni a las personas

Miércoles 23 de Noviembre de 2016
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Purina

El pasado 18 de septiembre, domingo, los empleados y empleadas de la factoría de Nestlé-Purina en Castellbisball (Barcelona) realizaron un "turno solidario" para elaborar, de manera gratuita y desinteresada, pienso que luego se donaría a algunas asociaciones protectoras de animales.

El mismo día la noticia aparecía en diversos medios escritos de toda España. La propia web corporativa de la multinacional alimentaria destacaba el hecho y añadía que la acción se enmarcaba dentro del "1º Open Day de Purina, una jornada lúdico-solidaria dirigida a los empleados y a sus familias". En esa jornada de trabajo voluntario por parte de las personas empleadas en la planta se elaboraron 9 toneladas de pienso cárnico para mascotas, es decir, unas 30.000 raciones.

En las redes sociales de Nestlé-Purina apareció un vídeo en el que se explicaba cómo las personas empleadas en la factoría de Castellbisball invitaron a sus familiares a trabajar junto a ellas gratuitamente para realizar esa producción extra. El vídeo termina con el logo de la marca y un eslogan: "Su bienestar, nuestra pasión".

Reconozco que he tenido muchas dudas a la hora de publicar este artículo. La acción de las 50 personas que completaron esa jornada, insisto, durante un domingo, no puede parecer más que encomiable. Regalar parte de tu tiempo libre a la empresa para la que trabajas con el único fin de conseguir facilitar la situación, casi siempre crítica, de las organizaciones protectoras de animales y de los propios animales que en ellas se encuentran refugiados, es un acto digno de admiración. Entonces ¿de dónde surgen mis dudas a la hora de escribir sobre este asunto? Basta echar un vistazo a la parte de atrás de cualquiera de los envases que salieron aquel 18 de septiembre de la fábrica de Nestlé-Purina. Por ejemplo, esta es la composición de uno de los piensos que elabora Purina:

Ingredientes: pollo (19%), arroz (16%), maíz, gluten de maíz, trigo, proteína de ave deshidratada, liver digest, fibras de avena, grasa animal (preservada con tocoferoles), proteína de pescado deshidratada, pulpa de remolacha, aceite de pescado, levadura, huevo entero desecado, fosfato de calcio, cloruro de sodio, cloruro de potasio, minerales, L-lisina, L-carnitina, DL-metionina.

Más del 50% de los ingredientes del producto tienen origen animal. Resulta curioso que el eslogan de la marca y en el que apoyan la campaña sea "su bienestar, nuestra pasión". El bienestar de determinados animales parece importar menos que el de otros. Alguien ha establecido una distinción entre aquellos animales que merecen nuestro esfuerzo altruista, nuestra pasión, y aquellos otros que no merecen ser más que el 19% de los ingredientes de un producto con el que alimentar a nuestras "mascotas" (sic.)

Purina

Está claro que a cualquiera, a mí el primero, nos parte el corazón ver la situación que se da en cientos de asociaciones protectoras de animales debido a la escasez de recursos, de alimento para los animales refugiados o al propio hecho de que esos animales hayan de ser recogidos y atendidos por voluntarios tras sufrir maltrato o abandono. Estoy seguro que en eso estamos de acuerdo todos, desde los directivos de Nestlé-Purina hasta quien firma este artículo, pasando por los empleados y empleadas de Castellbisball y los voluntarios de las protectoras. Sin embargo hay dos cosas en las que jamás estaré de acuerdo.

En primer lugar no puedo estar de acuerdo con que el bienestar de nadie se asiente sobre el sufrimiento de otros. Esto, que a priori suena a sentido común y justicia, se puede volver controvertido si hablamos de pienso cárnico y alimento para mascotas. Sin embargo son cada vez más los estudios clínicos que aseguran que la dieta vegetal para perros y gatos es, al menos, tan saludable como la basada en piensos cárnicos. Sirva como ejemplo este estudio presentado en la Universidad de Viena en diciembre de 2014.

En dicho estudio se describe la situación de una población de perros y gatos alimentados con dieta vegetal y se analiza detalladamente la composición de diversos piensos comerciales veganos, así como la de otros preparados de forma casera. La conclusión destruye el viejo mito carnista de que los perros y gatos solo pueden alimentarse de otros animales. Tanto la población canina como la felina estudiada en dicho informe se encuentra, al menos, tan saludable como la alimentada con piensos cárnicos comerciales.

Por otro lado, el otro asunto con el que jamás me podré mostrar de acuerdo con Nestlé-Purina, es que no creo que la responsabilidad social corporativa de una multinacional deba forjarse a costa del esfuerzo, el tiempo y el descanso de sus propios trabajadores y trabajadoras. Los beneficios netos del grupo Nestlé fueron, por ejemplo en el año 2013, de 14 billones de francos suizos con unas ventas totales de 91,6 billones. El grupo creció un 4,5% en el mismo periodo. Cuesta creer que el primer grupo multinacional del sector alimentario necesite que sean, no solo sus empleados y empleadas, sino además los familiares de estos, quienes tengan que sacrificar su tiempo y su descanso para llevar a cabo una labor social de la que la empresa saca pingües beneficios económicos por medio de su departamento de comunicación y responsabilidad social corporativa. Está claro que Nestlé-Purina no siente pasión por las personas, pero desde luego tampoco por los animales, al menos no por todos.

Iñaki Carrasco González

Poeta y escritor, periodista por imperativo moral. Ha cursado estudios de Conservación, Filología, Ingeniería y Música. Ha trabajado en prensa y radio, cuenta con varios libros publicados. Es director de entrevistas, consejero editorial y coordinador de la sección de ecología y derechos animales en DisparaMag. También colabora de cuando en cuando en la revista Yorokobu.

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