No se ha prohibido el Toro de la Vega

Viernes 20 de Mayo de 2016
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Alance y muerte del Toro de la Vega - PACMA
Alance y muerte del Toro de la Vega - PACMA

En la mañana de ayer el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León aprobaba un decreto ley que regulaba la realización de espectáculos taurinos populares en dicha comunidad autónoma. La noticia saltó a los medios bajo el titular "Castilla y León prohíbe la muerte del Toro de la Vega". Tras la lógica alegría entre el animalismo y el cabreo de aquellos que se muestran partidarios de conservar el torneo de Tordesillas tal y como lo hemos conocido hasta ahora, unos y otros comenzamos a hacernos preguntas sobre el alcance de este decreto ley.

¿Iba a suponer esta nueva regulación el fin del Toro de la Vega? ¿Se celebrará este año de manera diferente a como ha venido sucediendo en las últimas décadas? ¿Estarán permitidas las lanzas? ¿Cuál será el destino del toro una vez se termine el recorrido?

Todas las respuestas conducían a una sola. El torneo del Toro de la Vega no se ha terminado. En el mejor de los casos se ha modificado su desarrollo y se convertirá en uno más de los cientos de encierros que se celebran a lo largo y ancho del estado. En el peor de los escenarios (sí, conviene ponerse en lo peor por lo que pueda pasar) el Ayuntamiento de Tordesillas puede desoír la nueva norma y permitir por acción o por omisión que se cumpla. De hecho apenas unas horas después de la aprobación del decreto ley, José Antonio González Poncela (PSOE) comparecía ante los medios junto al portavoz del Partido Popular en la localidad para anunciar que el gobierno municipal que él preside recurrirá dicho decreto.

Desde el otro lado Silvia Barquero, la presidenta del Partido Animalista (PACMA) considera que "este es un pequeño paso, aunque no representa el final de los espectáculos con animales. El fin de PACMA no es este, tenemos un objetivo mucho más amplio que implica que se dejen de celebrar este y cualquier otro tipo de acto que suponga el sufrimiento o la muerte de cualquier animal" El Partido Animalista ha sido clave en la consecución de esta reforma legal. No solo por haber encabezado la lucha y la denuncia contra un evento tan cruel y anacrónico como el torneo, sino también por haber participado en las reuniones que han venido teniendo lugar con la Junta de Castilla y León para poder poner fin a esta tradición sangrienta. Ella misma nos confiesa que no lo han conseguido. Si bien se muestra satisfecha porque el propio el consejero de Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez, se comprometía ante los medios a que no se cause herida alguna al toro durante la celebración del torneo, especificando que "por lo tanto, no se permitirá alancearlo".

Parece ser, por lo tanto, que la Junta ha tomado una solución intermedia. No prohíben la realización pero limitan seriamente la forma en que se ha venido llevando a cabo. Ahora debe ser el Ayuntamiento de Tordesillas quien adapte el reglamento a ese decreto ley y especifique cuáles son los usos concretos que se permiten y cuáles los comportamientos que se prohíban. Habrá que esperar para ver cómo lo hacen. Le preguntamos a Silvia Barquero si cree que el recurso que plantea el alcalde de Tordesillas puede suponer una vuelta a la situación previa a la de hoy: "No tiene ningún sentido, no se puede recurrir un decreto ley. Del mismo modo que no se puede recurrir, por ejemplo, una ley hipotecaria, la única opción que tiene Tordesillas es cumplir el decreto dictado hoy".

Ahora bien, suponiendo que el próximo septiembre tenga lugar el torneo ¿qué sucederá con el toro una vez llegue a la vega? Nadie lo sabe con detalle. Lo que es seguro es que su final será la muerte. Probablemente, y si el ayuntamiento no quiere transgredir la ley, el toro sea recogido de la vega y trasladado en un camión ¿A dónde? Probablemente a un matadero o a otro recinto similar para su sacrificio. No es extraño. Es lo mismo que sucede en todos aquellos espectáculos taurinos (encierros, becerradas, recortes) en los que en teoría no se da muerte al animal a la vista del público. Luego, si a alguien le había quedado algún tipo de duda, esto no es el fin del Toro de la Vega. En Tordesillas, pero no solo allí, en cientos y cientos de pueblos a lo largo y ancho de la península, se van a seguir celebrando este tipo de espectáculos. Y lo veamos o no, haya cámaras delante o no, salga por televisión en horario de máxima audiencia o no, un animal, uno bello y sano, uno que como cualquiera de nosotros solo quiere vivir y relacionarse con los demás, será ejecutado; aunque en esta ocasión lo será entre las paredes de un matadero. Por eso es imprescindible no parar aquí. Es imprescindible insistir en que hemos dado un paso, uno pequeño pero necesario. Pero conviene recordar que no, que el Toro de la Vega no se ha prohibido y que lo único que representa el decreto ley que entra en vigor este sábado es un traslado del lugar de la ejecución a un escenario mucho más discreto, más alejado de los flashes y de las cámaras de televisión.

Iñaki Carrasco González

Poeta y escritor, periodista por imperativo moral. Ha cursado estudios de Conservación, Filología, Ingeniería y Música. Ha trabajado en prensa y radio, cuenta con varios libros publicados. Es director de entrevistas, consejero editorial y coordinador de la sección de ecología y derechos animales en DisparaMag. También colabora de cuando en cuando en la revista Yorokobu.

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