DisparaMag con Bristol Hunt Saboteurs

Miércoles 05 de Abril de 2017
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Los Hunt Saboteurs forman parte de la fauna autóctona del medio rural británico desde hace más de cincuenta años. La propia figura del SAB, como se les suele conocer, es moderadamente desconocida en nuestro país, sobre todo para aquellas personas que no pertenecen a círculos de defensa de los animales o al ámbito de las organizaciones contra la caza. Sin embargo cada semana, y en temporada de caza, los diarios, los noticiarios de la televisión y los informativos de la radio en Reino Unido están cuajados de noticias sobre los hunt saboteurs.

Como el resto de organizaciones que luchan por la defensa de los animales y sus derechos, los Hunt Saboteurs utilizan siempre medios de acción no violenta. Desde 1963 prácticamente en cada pueblo de Inglaterra, grupos de personas que están en contra de la caza se reúnen todos los fines de semana para tratar de evitar que los cazadores consigan su objetivo. Conviene tener presente que la caza del zorro, tal y como la imaginamos y como la hemos visto en las películas, está prohibida desde que se aprobó el Acta de 2004 en el Parlamento Británico. Sin embargo también cada fin de semana durante los meses que dura la temporada de caza, los cazadores salen al campo para perseguir y terminar con la vida de zorros, tejones, faisanes y otros animales silvestres de la campiña.

Resulta paradójico que sean ciudadanos anónimos quienes, en un país tan presuntamente civilizado como aquel, sean quienes tengan que tratar de hacer que la ley se cumpla. Sin embargo, y a pesar de que los sabs cuentan con un inmenso apoyo popular, habitualmente son hostigados por la policía y las fuerzas del orden. Se llegaron a dictar leyes que perseguían dificultar la actividad de los saboteadores por medio de, por ejemplo, la prohibición de cruzar vallados o de permanecer en el campo. Sin embargo la determinación de estas personas (algunas de ellas llevan cuarenta años involucradas en la acción directa contra la caza) hace que pongan por delante la vida de aquellos animales que están en peligro de muerte por encima de su propia integridad.

Los ataques de los cazadores o de sus secuaces son para los SABS algo habitual. Los cazadores suelen responder de forma violenta a la acción no violenta de los saboteadores. Es el eterno conflicto que aquellos que creemos en la igualdad de todos los seres sintientes hemos sufrido alguna vez y con mayor o menor intensidad: la defensa pacífica de la vida frente a la cerrazón agresiva y violenta de aquellos que fomentan y participan de la muerte porque no saben o no quieren disfrutar de otra manera.

Gracias a la labor del colectivo Filming For Liberation (FFL) tenemos aquí estas imágenes y estas palabras. En VITA estamos muy orgullosas de que personas como estas existan. Ojalá que la labor y el ejemplo de unas y de otros cunda en nuestro país. Vivimos en un inmenso coto de caza en el que cada año mueren más de treinta millones de animales bajo el plomo de los cazadores. Quizá es la hora de hacer algo, quizá es el momento de aprender de la experiencia de los Bristol Hunt Saboteurs.

Iñaki Carrasco González

Poeta y escritor, periodista por imperativo moral. Ha cursado estudios de Conservación, Filología, Ingeniería y Música. Ha trabajado en prensa y radio, cuenta con varios libros publicados. Es director de entrevistas, consejero editorial y coordinador de la sección de ecología y derechos animales en DisparaMag. También colabora de cuando en cuando en la revista Yorokobu.

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