Sería recomendable no olvidar el frío

Miércoles 15 de Marzo de 2017
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Frío

Sería recomendable no olvidar cómo empezó este invierno. La lotería abría las puertas del sueño español a unos cuantos y, pocos días después, nuestro jefe de Estado, en su mensaje de Navidad, nos iluminaba: no hay momentos dificiles, sino oportunidades para demostrar nuestra verdadera dimensión. No hay drama social, hay libros de autoayuda que no has leído. No hay frío, hay capacidad de aguante, imaginación, creatividad. Resistir es ponernos a prueba, salir de nuestra zona de confort, emprender; y emprender es triunfar. Sería recomendable también no olvidar que la RAE define resistir como tolerar. Sería recomendable no olvidar el frío y cómo ganan dinero algunos. Sería recomendable entender que, cuando se mira el mundo con las gafas de la rentabilidad económica, no hay crisis, hay oportunidad. No hay sufrimiento ni enfermedades, hay nichos de mercado abriéndose.

2017 se despertó con gran revuelo en torno a las grandes eléctricas españolas y a la subida del precio de la luz en medio de una ola de frío que llenaba nuestros telediarios de estampas invernales. Mientras Rajoy se encomendaba a las fuerzas metereológicas –la luz bajará porque va a llover–, Nadal cargaba en el Congreso de los Diputados en contra de las inversiones promovidas por gobiernos del PSOE en materia de energías renovables, caras y poco maduras, causantes en última instancia de la hipoteca que pendía ahora sobre las compañías eléctricas y que explicaba el auge en los precios. Conviene detenerse un segundo en estas dos guindas que coronan las explicaciones del Gobierno. Por un lado la cuestión climática, la naturaleza presentada como un arcano, como una fuerza lejana fuera de todo alcance racional y que solo podemos acatar; por otro lado, el miedo contra lo nuevo, el rechazo a experimentos de sugerente envoltorio que en realidad hipotecan nuestro futuro. De lejos se advierte el inmovilismo clásico de los últimos tiempos en el PP, un partido que se bate cada día en nuestras instituciones, como buen soldado, defendiendo los intereses del poder económico.

Endesa

En este sentido, las palabras de Nadal suenan a revancha, no tanto contra el PSOE o cualquier actor o grupo favorable a las energías renovables, sino contra la idea de otro modelo energético que necesariamente desbarate las relaciones de poder que sustenta el actual. La acción económica en forma de subida del precio de la luz en plena ola de frío, junto con la acción política de enmarcar el asunto como efecto, entre otros, de una supuesta inversión irresponsable en energías renovables, forman un dardo de miedo directo al cerebro de toda la población, en especial, de aquellas capas con menos recursos. Además, las palabras de Rajoy encomendándose a la lluvia dotan al asunto de un sabor especial. Si el frío que siente una persona que no puede pagar la luz en su casa tiene, en última instancia, explicaciones naturales, entonces Rosa, la anciana de 81 años que murió en Reus en un incendio provocado por su necesidad de calor y su medio para calentarse –velas–, ha perecido poco más que por no estar adaptada a un medio natural determinado: España en invierno en 2017. Sería recomendable aquí no olvidar tampoco, pues, a Herbert Spencer y su “Supervivencia del más apto”.

Sería recomendable, así mismo, no olvidar que, según FACUA, las tres grandes eléctricas (Iberdrola, Endesa y Gas Natural Fenosa) acumularon unas ganancias de 30.600 millones netos en los últimos cinco años. Por otro lado, la Asociación de Ciencias Ambientales fija en algo más de cinco millones de personas la cifra de españoles que no pueden calentar su vivienda en invierno. Sería recomendable no olvidar que, de aquellos que si pueden hacerlo, a otros cinco millones prácticamente no les queda nada de dinero para vivir. Sería imperdonable no recordar que vivir en una casa con temperaturas inadecuadas en invierno, con moho o humedades, es algo relacionado con la prevalencia de algunas enfermedades como asma, artritis, depresión o ansiedad. Seria recomendable no olvidar que la pobreza energética concentra sus indeseables efectos sobre las porciones de población más vulnerables: los niños y los ancianos. Es imprescindible no olvidar que la pobreza energética podría estar detrás de entre 2.300 y 9.300 muertes al año en nuestro país. Sería recomendable no olvidar este invierno y, tal vez, empezar a tasar el crecimiento de las grandes eléctricas españolas en euros por pobre muerto o en euros por vida arruinada.

Jon U. Salcedo - Redactor Jefe

Jon U. Salcedo

"Desclasado de barrio obrero en proceso de reeducación voluntaria. Juro que empecé Ciencia Política tres meses antes de que naciera Podemos. Madridista de izquierdas. Fundamentalista ignóstico enganchado al pandeísmo y otras sustancias."

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