Las elecciones francesas (III/Final): Los populistas y una creación mediática

Jueves 02 de Marzo de 2017
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Macron

Tras analizar la proyección electoral (futura, aunque ya inminente) de la derecha y la izquierda de Gobierno, le toca ahora a La France Insoumise del exsocialista Jean-Luc Mélenchon; al En Marche, del exministro de Hacienda de François Hollande, Emmanuel Macron; y al Front National, de Marine Le Pen.

Primero el que menos probabilidades tiene de llegar a la segunda vuelta, el populista Jean-Luc Mélenchon. Sus planteamientos son soberanistas (por lo tanto antimundialización), proteccionistas (exit, por lo tanto, el libre cambio, TISA, TTIP, CETA y otras gaitas por el estilo), patriota (favorecer la independencia industrial de Francia), partidario de una orientación en política exterior anti OTAN, pro Rusia y China, y con mucha desconfianza hacia Alemania (pero sin salirse del euro), así como de una VI República más participativa y parlamentaria… Ha corregido sensiblemente su laxismo en materia de inmigración, pasando de un casi “Que vengan todos” a una clara regulación. Pero esta corrección de rumbo, destinada a evitar disgustos electorales pasados producto, entre otras causas, del mencionado laxismo, no parece suficiente para rebasar un 10-13 % de intención de voto en los sondeos.

Luego está Emmanuel Macron, el hombre de los medios de comunicación, el candidato preferido de estos, prácticamente fabricado por estos. Característica principal: seguramente convencido de que ¿un programa para qué? pues no parece creer en su aplicación. Aún a día de hoy no hay forma de conocer su programa, solo afirmaciones muy genéricas y, con mucha frecuencia, contradictorias en mítines que parecen de un pastor evangelista, de un orador pasado de vuelta. Con estas características no muy favorables, que compensa con una ayuda enfervorecida de la prensa y la renuncia a su favor del demócrata-cristiano, presuntamente centrista, François Bayrou, Macron puede perfectamente llegar a la segunda vuelta en detrimento tanto del candidato "thatcheriano" Fillon y del pseudo-socialista Hamon; pero para eso necesita del voto… musulmán (que se alejó del Partido Socialista a causa del entusiasmo de F. Hollande y compañía por el matrimonio para todos). Para acotar al personaje suelen ser muy útiles sus apoyos, que nos demostrarán un progresismo de fachada, muy Gauche, bourgeoise et divine: Alain Minc y Jacques Attali, economistas de pseudo-izquierda y fatales predictores; Bernard Kouchner y Daniel Cohn-Bendit, progresistas post Mayo del 68 y radicales partidarios del mercado, de la Unión Europea, de la OTAN, etcétera; Pierre Bergé, copropietario del periódico Le Monde y de la revista Nouvel Observateur; Jean-Hervé Lorenzi, del Groupe Edmond de Rothschild... un entorno mundializador y europeísta para un candidato mundializador y europeísta.

De Marine Le Pen escribe Jack Dion que “para su campaña no necesita organizar mítines, reunir masas o movilizar fieles. Le basta con sentarse en el canapé de su salón, con una copa en la mano, encender la tele, buscar una cadena de información continua, y escuchar con sonrisa irónica. Es práctico, eficaz, económico y puede rendir muchísimo, electoralmente hablando” (Marianne 16-02-17). La candidata del FN ha logrado la reconversión de imagen del partido de su radical padre, llevándolo a una intención de voto del 30 %, aproximadamente, con pase asegurado a la segunda vuelta. El FN es hoy el primer partido obrero y de empleados, joven, y de clases medias peri-urbanas y se halla en clara progresión en la conquista del voto agrario y de la tercera edad. Rémoras: aún imagen de dureza (aunque perdiéndose…), sobre todo en materia de inmigración (preconiza la expulsión de los ilegales y fuertes restricciones a asegurar las coberturas sociales a inmigrantes legales pero recién llegados) y de salida del Euro (aunque sometiéndolo a referéndum previo). A diferencia de Mélenchon, no pretende cancelar la V República ( en beneficio de una VI), pero sí es partidaria de modificaciones constitucionales en materia electoral (mayor proporcionalidad) y de preferencia nacional en todas las materias (aun cuando matiza la cuestión cuando se trata de qué hacer con los europeos…). Cojan ustedes el programa del Front de Gauche, añádanle mayor dureza en materia migratoria y del orden público, quítenle las referencias al universalismo y al antirracismo, y ahí tienen ustedes el programa del Frente Nacional…

En definitiva, Macron hace campaña contra el FN, el PS y la "derecha de gobierno". Fillon, el candidato de la “derecha de gobierno”, contra el FN; Hamon, el candidato de la “izquierda de gobierno” contra Mélenchon; y Le Pen y Mélenchon contra la casta (aunque Mélenchon privilegie también la lucha contra el FN…).