Dispara con Jaldía Abubakra - Palestina Resiste

Domingo 06 de Marzo de 2016
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Jaldía Abubakra
Jaldía Abubakra - Foto Agustín Millán

Jaldía Abubakra (1967, Khan Yunis, Gaza) es descendiente de refugiados palestinos que tuvieron que reasentarse en la Franja de Gaza durante la guerra de 1948. A los nueve años llegó a España y actualmente reside en Madrid. Trabaja en el Ayuntamiento de Madrid y es activista en la Asociación Unadikum y en la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel (BDS). Recientemente afiliada al PCM e IU, concurrió a las pasadas elecciones del 20 de diciembre como segunda senadora por Madrid en la lista de Unidad Popular-IU.

En agosto de 2015 viajaste a Gaza por motivos familiares. ¿Dónde estuviste y qué situación te encontraste durante tu estancia? ¿Fuiste testigo de agresiones por parte de las fuerzas israelíes?

Estuve principalmente en casa de familiares, en todas las ciudades de la franja, desde Gaza ciudad al norte de la franja, Deir al Balah en el centro, Khan Yunis y Rafah al sur. Visité los campos de refugiados de Nuseirat y Al Bureij, visité Khuza'a y Ash Shuja'iyeh, y también Beit Lahiya. En cuatro meses prácticamente me he recorrido toda la franja de norte a sur. Me he reunido con pescadores, agricultores y asociaciones de mujeres.

Fui testigo de agresiones y, bueno, las sufrí también, porque los cortes de electricidad y agua son agresiones, el cierre de fronteras es agresión; pero además sufrí los ataques que llaman ahí “ficticios”, bombas sónicas o de luz que aterrorizan a la población porque cuando los oyes no sabes si son bombardeos de verdad o ficticios. En alguna ocasión tembló la casa y tuvimos que ir corriendo a abrir las ventanas para que no se rompieran los cristales por la onda expansiva. Vi el temor en los ojos de mis sobrinos. Otras agresiones que no presencié pero me contaron son los ataques diarios a los pescadores y agricultores, también sentí el bombardeo cuando mataron a la mujer embarazada y su bebé a principios de octubre. También viví el terror de no saber de unos jóvenes parientes cuando empezaron a ir a la valla que separa Gaza de los territorios del 48 1. Iban a tirar piedras a los soldados atrincherados en sus tanques a 300 metros de distancia, para protestar por el bloqueo y para solidarizarse con los jóvenes de Cisjordania. Y los soldados dispararon a matar: el primer día, ocho jóvenes asesinados de entre 15 y 21 años.

¿Cómo sobrevive el día a día el pueblo de Gaza?

Cómo se sobrevive en Gaza. En primer lugar quiero poner en negrita y subrayar eso, se sobrevive, porque eso es lo que hacen los palestinos en Gaza: sobrevivir como pueden con mucha fuerza de voluntad y mucha dignidad, ayudándose unos a otros y adaptando toda su vida a las horas de electricidad.

Cuando quisiste volver a Madrid te encontraste “encerrada” como el resto de la población gazatí. Explícanos cómo se desarrolló la situación y cómo te sentiste.

Yo pensaba en la salida desde que entré, pero pensaba que iba a tener suerte e iba a poder salir con la apertura que realizan por esas fechas para la salida de los peregrinos hacia la Meca. La sorpresa fue cuando, a principios de septiembre, las autoridades egipcias anunciaron que sólo iban a dejar salir de la franja a los peregrinos.

Desde los primeros días me puse en contacto con nuestro Consulado en Jerusalén, les expliqué mi situación, les pedí ayuda para poder salir por el paso fronterizo de Beit Hanoun al norte de la Franja, el llamado Eretz. Me contestaron que iban a solicitar a las autoridades israelís que me dejaran salir por Eretz pero que no me hiciera ilusiones porque era casi imposible, que les dejara un número de contacto y que me avisarían. También escribí al consulado español en el Cairo, me contestaron que no podían hacer nada. Me sentí atrapada.

Añadiendo agravio al asunto, el retraso de tu salida hizo que casi te perdieras la cita electoral del 20D a la cual te presentabas como candidata al Senado por UP-IU. ¿Qué tipo de intermediación diplomática hizo la embajada española?

Al principio no hicieron nada, transcurrieron tres meses y medio sin saber nada del consulado, hasta que mis compañeros se movilizaron y empecé a salir las redes sociales y los medios de comunicación. Entonces sí que empezaron a llamarme y en unos tres días lo que antes era imposible se pudo conseguir.

El programa de UP-IU habla del reconocimiento oficial y pleno del Estado Palestino, promoción de la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) y la suspensión del Acuerdo de Asociación UE-Israel. ¿Cómo habéis pensado llevar a cabo estas líneas programáticas? ¿Crees que podréis contar con el apoyo de otras fuerzas políticas?

No creo que sea tan difícil, no dependemos de Israel, no lo necesitamos ni política ni económicamente. Ya se hizo boicot al régimen del apartheid de Sudáfrica en su día y se consiguió que aquel régimen terminara respetando los derechos humanos y las leyes internacionales. Tendría que llevarse a cabo mediante la presentación de proyectos de ley o propuestas en el Parlamento de España para más tarde llevarlas al Parlamento Europeo. Creo que los partidos de la izquierda nos apoyarían. Ya hay 25 municipios españoles que apoyan al BDS, eso prueba que a nivel estatal también podría funcionar.

El gobierno israelí, a raíz de la decisión de la UE de comenzar con el etiquetado de productos producidos en las colonias, cercenó el contacto político con la UE en relación al llamado “proceso de paz”. ¿Qué opinas al respecto?

El proceso de paz lleva muerto mucho tiempo, el régimen israelí no ha cumplido nunca ninguno de los acuerdos que se firmaron y viola los derechos humanos sistemáticamente sin respetar las resoluciones de las Naciones Unidas desde una posición de completa inmunidad. Nunca ha respetado a la Unión Europea. En cuanto al etiquetado de los productos pues ya era hora. Las leyes europeas prohíben que un país ocupante venda los productos de un territorio ocupado, por lo que, dado que todo el territorio palestino es territorio ocupado y no solamente los asentamientos en Cisjordania, esta medida se debería haber llevado a cabo hace mucho tiempo.

Antes de que comenzara la última ofensiva israelí sobre Gaza (2014) parecía que se estaban tomando pasos decisivos de cara a formar un gobierno palestino de unidad nacional que habría permitido la celebración de nuevas elecciones. ¿Podría ser la desestabilización de Gaza uno de los objetivos del gobierno israelí? ¿Qué crees que hace falta en la actualidad para formar un gobierno de unidad nacional?

Por supuesto, el departamento de inteligencia israelí siempre está trabajando para dividir a los líderes palestinos para que no puedan alcanzar una alianza. Así los mantiene ocupados en sus luchas internas. Para que se pueda formar un gobierno de unidad nacional hace falta apoyo internacional para acercar posturas entre los partidos, ya que la división geográfica en el territorio palestino no ayuda para nada a lograr esa unidad. Además, haría falta un tiempo de paz para que se puedan celebrar unas elecciones democráticas tranquilas.

En los últimos meses se ha vivido una escalada de violencia que algunos comentaristas han clasificado de "Tercera Intifada" o "Intifada de los cuchillos". ¿Compartes ese diagnóstico?

Personalmente creo que de momento no se trata de una nueva intifada dado que carece de liderazgo y no participan en ella los partidos políticos ni el conjunto de la sociedad. En mi opinión, se trata de un levantamiento por parte de la juventud palestina que refleja el sentimiento de pura frustración y humillación que sufren día tras día.

La escalada de violencia se ha producido por parte del ejército y de los colonos israelíes, política estudiada para seguir probando sus métodos de represión y tortura, ya que tratan al pueblo palestino como un laboratorio de pruebas donde poner a prueba sus técnicas para venderlas después al resto del mundo.

Al mismo tiempo es una limpieza étnica a cámara lenta, porque no hay ningún día en el que no muera al menos un palestino.

Desde un prisma occidental: ¿qué sería algo heroico en Gaza que aquí en Occidente podría resultar difícil de comprender?

Todo en Gaza es un acto de heroicidad: desde las cosas más pequeñas —como levantarte a las tantas de la madrugada cuando te toca el turno de electricidad, para poner lavadoras, para enchufar el motor de subir agua a los depósitos, enchufar móviles y recargar baterías, moverte o estudiar de noche con la linterna del móvil— hasta lo más difícil —ver tu casa, que te ha costado todo el esfuerzo y los ahorros de tu vida, reducida a escombros y levantarte y seguir adelante y volver a construirla de la mejor manera que puedas, volviendo a invertir todo lo que tienes, sabiendo que te la pueden volver a derrumbar en cualquier momento.

Sin hablar de la superación tras la pérdida de seres queridos con la que se podrían llenar libros y libros.

Como madre que soy me impresiona mucho la fortaleza de las madres palestinas. Uno de los actos que he presenciado ahí es la manifestación de los lunes delante de la sede de la Cruz Roja por parte de los familiares de los presos palestinos en cárceles israelíes. Ahí las madres envían mensajes a sus hijos a través de una emisora de radio. A pesar de la situación en Gaza son todos mensajes positivos dando ánimos tipo: “Cuídate mucho hijo” o “No te preocupes por nosotros, todos estamos bien.”

En definitiva sin la heroica resistencia del pueblo palestino a lo largo de casi 70 años, hoy no estaríamos hablando de la causa palestina.

Desde que Hamás ganó las elecciones en 2006, en Occidente es normal caricaturizar a la sociedad gazatí de extremista o incluso de terrorista. ¿Cómo la definirías tú?

En primer lugar no todos los gazatíes son simpatizantes de Hamás. En la sociedad gazatí hay de todo, gente de derechas religiosa, gente de derecha nacionalista y también gente de izquierdas.

Hamás ha ganado las elecciones más limpias y democráticas de Oriente Medio, este hecho está corroborado por observadores internacionales que las vigilaron. Los palestinos votaron a Hamás o simplemente se abstuvieron de votar a Fatah como medida de castigo a la corrupción de este partido. Esto dice mucho del nivel de participación en la política del pueblo palestino.

Nadie podía negarles el derecho a gobernar los cuatro años que les correspondían. Si no fuera por la presión e intervención externa en los asuntos internos de los palestinos, no hubiésemos llegado a esta situación de estancamiento en la que se encuentra el gobierno palestino en la actualidad. Aunque yo no soy partidaria, considero que Hamás es un partido político de ideología religiosa como lo puede ser cualquier partido de ideología cristiana como los que hay en Europa, Líbano o Egipto.

En cuanto a la denominación de “terrorista”, se trata de una proyección por parte de Israel para justificar sus ataques y violaciones. Recordemos que anteriormente también llamaban terrorista a Arafat y a la OLP. La resistencia que practican tanto Hamás como los otros partidos es en defensa propia, de su patria y de su pueblo. Las leyes internacionales reconocen que cualquier pueblo ocupado tiene derecho a luchar contra el ocupante con todos los medios a su alcance, incluyendo la lucha armada.


1 Término alternativo para referirse a la Palestina histórica, en referencia al año 1948 y a la fundación del Estado Israelí.