KLF como mito posmoderno

Jueves 04 de Mayo de 2017
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KLF

Entre Santísimas Trinidades genitales masculinas caricaturizadas sobre candidaturas a delegado sindical e imaginería posmorreligiosa impresa sobre flyers de discotecas, la Noche de Reyes de 2017, un importante bando fue colgado en algún tablón cochambroso del ciberespacio:
"Hace casi 23 años desde que los Justified Ancients of Mu Mu anunciaron una auto impuesta y vanidosa moratoria. Las razones de dicha moratoria se pierden en el tiempo y el espacio, y en un contenedor oxidado cerca de la planta nuclear Sizewell B. Lo que es sabido es: los JAMs no tienen ninguna relación con películas, videos, grabaciones, documentales, biografías, musicales del West End o el charloteo en redes sociales en torno a las letras K, L y F, ahora y en cualquier otro momento de estos 23 años. Además: los JAMs no tienen interés alguno en comentar, relanzar, glorificar, ridiculizar o resucitar su obra histórica. Los JAMs se encuentran en estos momentos trabajando en su unidad industrial ligera. Este trabajo no se hará público hasta el 23 de agosto de 2017. Para más información contactar con K2 Plant Hire Ltd."

Bill Drummond y Jim Cauty, The KLF, el Kopyright Liberation Front, los Kings of the Low Frequencies o, según algún rumor más o menos oficial, King Lucifer Forever, volvían 23 años después. Pero ¿por qué 23, cómo explicar qué es KLF y qué me hicieron cuando los encontré? desde luego no contando la "realidad" [FNORD!] tal y como suele ser entendida: una, plana y debidamente compartimentada y etiquetada. Los Justified Ancients of Mu Mu (uno de los varios alias bajo los que Drummond y Cauty irrumpieron en el showbiz) toman su nombre de la seminal y oscura The Illuminatus! Trilogy (Robert Shea y Robert Anton Wilson; 1975), una serie de novelas de ciencia ficción que podrían considerarse el Antiguo Testamento de todas las conspiranoias que inundan nuestro paisaje cotidiano estos días. En estas obras, los Discordianos son una secta anarquista ancestral adoradores de Eris, diosa del Caos, que lucha contra los Illuminati, un pequeño grupo que quiere imponer orden y control en la sociedad y que conspiran para "inmanentizar el escatón", esto es, construir el paraíso en la Tierra. La forma de hacer esto es mediante un sacrificio humano en masa en un hipotético festival musical (el primer Woodstock europeo y la mayor concentración humana de la historia), celebrado en Ingolstadt, Baviera en la noche de Walpurgis, el cual liberaría la cantidad suficiente de “energía vital” para que un selecto grupo de iniciados, incluido Adolf Hitler, alcanzasen la vida eterna. Los Justified Ancients of Mummu en la trilogía serían un grupo de Discordianos que se han infiltrado entre los Illuminati para confundirlos. Dato curioso, casualidad o magia, la Walpurgisnacht es el 30 de abril, momento en el que se escriben estas líneas y fecha de clausura del infierno para ricos que ha acabado siendo el Fyre Festival.

KLF

Este es el ambiente presente en el universo de KLF, pero ¿de dónde salen KLF? Bill Drummond, estudiante de arte y diseñador del set para la primera adaptación de la trilogía Illuminatus! (¡una representación de 12 horas!), pasaría por bandas como Big In Japan antes de convertirse en manager de Echo & The Bunnymen y, más tarde, aceptar un trabajo como A&R para nada menos que Warner Music Group, de alguna manera, infiltrándose en el mainstream. Pero cuando Drummond contaba con 33 años y un tercio, como no podía ser de otra forma, con una enigmática declaración, anunció que renunciaba: "en septiembre tendré 33.5 años, la hora de una revolución en mi vida. Hay una montaña que escalar por el lado difícil y quiero ver el mundo desde su cima". Rob Dickens, director de WEA por entonces declaró que Bill conocía el negocio pero era demasiado radical para ser feliz en una estructura empresarial: era mucho mejor trabajando como outsider. Así, un año más tarde, probablemente con las vicisitudes de los Justified Ancients of Mummu de la Illuminatus! trilogy en mente, Drummond se plantea la grabación de un álbum de hiphop el mismo año –1987– que se considera que comienza la era dorada del mismo, para ello recluta a Jimmy Cauty: nacen los Justfied Ancients of Mu Mu. En 1988 lanzan "Doctorin' The Tardis" bajo el nombre de The Timelords, con el que conseguirían el número uno en las listas de ventas, lo que les llevaría a publicar, a rebufo de su éxito, "El Manual: cómo conseguir un número uno fácilmente", una suerte de tutorial de cómo alcanzar un número uno sin dinero y sin destreza musical alguna. Un "El Príncipe" posmoderno o, tal vez, todo lo contrario.

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Esta primera época nos deja una de las señas de identidad de lo que KLF es, sea lo que sea: los samplers descabellados. El sampler era una técnica que ya se venía utilizando, pero mientras los artistas que lo usaban, generalmente, sampleaban partes poco reconocibles y rarezas, KLF, bajo cualquiera de sus alias, hacían lo propio con las partes más reconocibles de canciones comerciales y grandes éxitos de bandas como The Beatles, ABBA, Elvis o Gary Glitter, lo que les acarreó algún que otro problema serio con la justicia, que ellos hábilmente reconvirtieron en performance de agit-prop. Comercialmente alcanzarían su zenit, ya como KLF y más cercanos a sonidos electrónicos, en 1991 con The White Room –y tras el seminal Chill Out (1989)– con trallazos como What Time Is Love?, Last Train To Trancentral o 3AM Eternal.

Otra seña del grupo es la apuesta decidida, sin miedo alguno a perder supuestas identidades puras, por los virajes estilísticos más o menos bruscos y por situarse cerca –fortuna y/o astucia– de las posibles crestas de ola del nuevo hype por venir; una suerte de surf en un mar de símbolos y códigos con mareas cambiantes y corrientes convergentes y divergentes. En 1992, momentos dónde la industria musical británica no había conocido aún la euforia vanidosa y narcótica de mediados de los noventa, reciben el BRIT Award al mejor grupo británico y actúan junto a la banda de grindcore Extreme Noise Terror interpretando una demencial versión de 3AM Eternal. Esa misma noche, irrumpirán en la entrada de una fiesta posterior a la ceremonia arrojando una oveja muerta con el mensaje "He muerto por vosotros - buen apetito".

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En 1992, en medio del mayor de los éxitos que habían conocido, KLF anuncia su crucifixión: su inmediata retirada de la industria musical y la destrucción de todo su catálogo. No obstante, Drummond y Cauty continuarían colaborando bajo la denominación de The K Foundation, más orientados a las artes. Su performance estrella sin lugar a dudas, y lo que me lleva a tildarlos de mito posmoderno, es la quema de lo que quedaba de las ganancias de KLF: un millón de libras. El 23 de agosto de 1994 la K Foundation quemaría aproximadamente un millón de libras en la Isla de Jura (Escocia). La incineración fue grabada en video y proyectada a lo largo del Reino Unido bajo el nombre de "Watch The K Foundation Burn A Million Quid". Muerto dios, muerto el demonio soviético, Drummond y Cauty, en una especie de pasaje de una biblia apócrifa o un ritual mágico inverso al sacrificio humano en masa descrito en la trilogía Illuminatus!, quemaban, filmaban y sacaban de gira el sacrificio de lo más parecido a un dios –de facto– en estos tiempos: una cantidad lo suficientemente grande de dinero. Ese es el nirvana, el paraíso y la tierra prometida. Y, por supuesto existen supuestos caminos, oraciones y prácticas para conseguirlo. Últimamente tiene gran prédica una secta algo radical de esta religión y cuyos fieles responden al grito –firme, motivador y empático– de emprendedores.

“¿Fue un crimen? ¿fue una ofrenda? ¿fue una locura? ¿fue una inversión? ¿fue una obscenidad? ¿fue arte? ¿fue una declaración política? ¿fue una gilipollez?", así rezaba el anuncio de la película en The Guardian. Cierto es que mucho Bien se podría haber hecho con aquello, pero no menos cierto es que la acción señala tal vez una verdad pasada por alto: la creciente dependencia del dinero que tiene hoy el Bien para materializarse. Era un acto de apariencia idealista y frívola y, sin embargo, no podía ser más materialista y político. Como un Pablo Tarso invertido que difunde la buena nueva de la muerte de este dios dinero, una película donde podía verse qué aspecto tenía un millón de libras (ese “tampoco has visto un millón junto” para demostrar a dios quedaría para siempre contestado con un “si, lo he visto ARDER”) y donde se apreciaba como, uno a uno, los billetes eran arrojados a una hoguera, estaba siendo proyectada pueblo a pueblo. De forma similar a aquellas gafas del They Live de John Carpenter, una pantalla gritaba: THIS IS YOUR GOD, y está siendo reducido a cenizas, relajese, tome un trago de su refresco de compañía transnacional y medite sobre las llamas. 23 es uno de los números sagrados del Discordianismo y 23 años después anuncian que algo va a suceder. “This is what KLF is about, also known as The Justified Ancients of Mu Mu, furthermore as the JAMs”, probablemente la intro más épica de la historia. Permanezcan atentos y, sobre todo, resignifiquen lo que suceda, sin miedo, con gracia y a la salud de Eris: "soy caos, estoy viva y te digo que eres libre".

Jon U. Salcedo - Redactor Jefe

Jon U. Salcedo

"Desclasado de barrio obrero en proceso de reeducación voluntaria. Juro que empecé Ciencia Política tres meses antes de que naciera Podemos. Madridista de izquierdas. Fundamentalista ignóstico enganchado al pandeísmo y otras sustancias."

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