Los minotauros

Martes 14 de Junio de 2016
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Minotauro relato

"¿Qué unidad de medida emplea para el tiempo que pasa en el laberinto el hombre toro, dando vueltas por sus corredores sin poder salir? Pues parece paciente y tranquilo..."

Preguntándose a sí mismo aquello fue como el rey Minos, una tarde que asistía sin demasiada atención a una reunión con sus consejeros, decidió llamar con el mismo nombre que portaba su criatura del laberinto a la medida temporal que podrían usar todos los condenados a habitar lugares de escasa libertad, habitaciones o construcciones con límites donde nada más se podía hacer que vagar, observar o meditar.

La reducción del tiempo gracias a su división en fracciones más grandes sería como una extensión de su libertad cuando urdiesen la costumbre.

Y dijo así el rey, interrumpiendo inesperadamente la aburrida reunión: "los minotauros pasan cientos de veces más rápido que dos clepsidras en la noche, que la noche, que un trecho de reloj de sol, más rápido sin duda que los días. Que todos los que pasen mal el tiempo lento usen minotauros, tiempos pacientes. Concedo al mundo el minotauro fuera del laberinto con una única condición: nunca habrá una ley escrita sobre esto; que mis palabras las comunique el viento."

Los consejeros asintieron y fueron el viento durante sus días de vida. Otras almas vivas trasladaron durante siglos las palabras entre los que las necesitaban. El minotauro conoció las galeras y a Casanova, a los esclavos de las colonias y al Japón de los mares turbios. Sin embargo, el viento de Midas fue borrado por el tiempo impaciente, por los minutos universales y todo condenado sin libertad tuvo que sufrir el penoso paso del tiempo medido de manera puntillosa, milimetrada, canónica, entre rejas o bajo el yugo sintiendo los sesenta sin piedad, los atómicos segundos.

Los minutos viven y hoy ya todos han olvidado a los minotauros, que dan vueltas perdidos en su laberinto, donde habitan y de donde jamás volverán a salir.

Luis Hidalgo

Entidad corpórea fundada a finales del siglo XX. Licenciado en filosofía. Tiene una relación con las fuentes luminosas y sus consecuencias periodísticas desde 2014. En un tiempo en que la información gráfica tiene que estar llena de colores y emojis para resultar llamativa, conviene seguir las palabras del fotógrafo A. Feininger: "color is for birds". Escritor de relatos en su tiempo libre.